sábado, enero 29, 2011

Seis Gramos :::



En una de esas mañanas; con la vista clavada en las nubes recordé que, la frase aquella de la nimiedad del sufrimiento ante la magnificencia del porvenir no era más que una gran pérdida de energía, de tiempo.

Pero, en días como los que me llevaron a este camino; a esta senda, a esta ruta, el corazón se resiente, se arruga, se llena de pliegues; más de los que ya tiene, más de los que ha sido capaz de sobrellevar.

Creo en las procesiones internas; las que no trascienden de los ojos siquiera. Creo en las auto-convicciones. Creo en los silencios; los que almacenan los momentos fugaces y los recuerdos eternos.

Resiento de los malos movimientos; de los raspones en las rodillas; en las lágrimas ajenas y propias. Y solo alcanzo a concluir que, este recorrido está abrazado inevitablemente al “ensayo y error”. Con la misma devoción con la que un artista pinta su lienzo; con la misma esperanza con la que un chef experimenta con su receta favorita.

No suelo mencionarlo. O ahora sí, teniendo en cuenta el carácter desparpajado y social de este sofá virtual. Pero, ciertamente darle la espalda a este paisaje es tremendamente duro para mí, aún cuando en mis arrugas no se hallen surcos llenos de lágrimas.

Un ilusionista, si.


2 comentarios:

mi dijo...

Espero que estes muy bien :)
Besos.
EUCHY

Benedetto dijo...

Euchy : Gracias ! ;-)