domingo, marzo 24, 2013

Patriota :::

 

 
Estoy convencido que el significado de la palabra "patriota" va mucho más allá de la estridencia de su pronunciación; de lo bonito de la palabra asociada "reivindicación" y de la necesaria -pero manipulable- palabra y concepto profundo del acto de la "repartición".
 
Dicho esto y entendido claramente que quiere decir mi párrafo de entrada, paso a repudiar cualquier acción que lesiona directamente la calidad de vida de los habitantes de mi país; incluyendo la mia y la de los seres que quiero, amamantados todos bajo variopintos discursos políticos que "rozan" dichos conceptos olvidando en si que los mono-protagonismos jamás han llevado utopías a realidades.
 
Los protagonistas somos TODOS, los rojos y los azules. Y cuando camino por la calle y veo al muchacho lanzar el empaque de su helado recién consumido al suelo; cuando veo en la cola de la autopista todas las mañanas a los conductores utilizar impunemente las vías de seguridad (hombrillos); comerse la luz roja en el semáforo; organizar fiestas con la música al máximo volúmen hasta las 06:00 AM pienso, y re-pienso dónde están los patriotas.
 
YO SOY UN PATRIOTA. SI, LO SOY. Lo soy cuando no hago NADA de lo que previamente mencioné. Cuando camino por el andén del Metro de Caracas y recojo todos los envoltorios que pueden mis pies tropezar en su destino. Cuando cedo el puesto amablemente mi asiento a una persona de la 3era edad sin que nadie me lo ordene. Cuando se entra en un baño público de un Centro Comercial y se piensa automáticamente en dejar el w.c. más LIMPIO que como se encontró.
 
Podríamos pasar toda la jornada enumerando ejemplos de lo que tu -amable lector- probablemente también haces en perfecta consecuencia con mi texto.
 
PATRIOTA es aquel que ama a su país; que se cultiva como ciudadano de bien, y que procura ELEVAR siempre, a partir de acciones básicas y sutiles, las mejores condiciones de su entorno para que impulse cambios grupales, y por que no, sociales.
 
Todo lo demás sobre los conceptos de "patriotismo", "reivindicación" y "repartición" es completa PAJA ACCESORIA que sirve a un deleznable propósito: Entronizar en el poder a los "reivindicadores" de las miserias; y a sus acólitos más cercanos; a sus jala-bolas.
 
Jamás he escrito nada sobre política aqui. No ha sido nunca mi deseo. Pero mirando el calendario; leyendo viejas entrevistas a nuestro Renny Ottolina; leyendo otras cosas más me entra una incontenible arrechera seguir escuchando la misma paja todos los dias en la radio, en la televisión, en los periódicos.
 
TODOS A VOTAR EL 14 DE ABRIL, que nadie se quede en su casa sentado viendo televisión.
 
Es lo que pienso.
 
¿El video? : Capriles vs. Maduro . (Alguien en el metro dixit)
 
 
 
 
 

domingo, marzo 17, 2013

A la deriva :::


 
Ya se me perdió de la cuenta la última vez que me senté en este teclado, la última vez que una madrugada febril me arrastró a la angustia, a la incertidumbre o al nostalgia de algo perfecto.
 
Tenemos nuevos escenarios, con nuevos tiempos. Un país, en el que habito, sumido en la máxima tensión posible disfrazada de amor y paz. Los mismos protagonistas; con nuevas posiciones, dispuestos a hacerse picadillo para recuperar sendas posiciones en el poder nacional.
 
Y Venezuela tendrá nuevos lienzos en los cuales dibujarse su historia, lejana de lo que hemos estado acostumbrados a ver; y mucho más cerca de la libertad plena o la barbarie; dependiendo del ojo con el que se mire el lente de la cámara.
 
Yo? Un resultado, de mil y un tempestades. Me miro al espejo en algunas mañanas y me percibo tan cerca de la redención, de la libertad. De ese espacio casi utópico, aquel  con el que los esclavos soñaban mientras miraban el sol caer en la puesta; encadenados contra el mástil.
 
Con la sal pegada a la cara; con la piel curtida luego de pasar por las brasas imaginarias del amor, del desamor, y de las despedidas imperfectas; las que resisten en cámara lenta ausencias correctas, y bienvenidas sutiles.
 
No tengo la menor idea de que "viene". Lo único que se -y mantengo- es esta bitácora virtual llena de óxido y trozos de madera húmedos; abrazados con algas y piezas coralinas; contentivas de una historia que es solamente mia y de nadie más.
 
 

martes, noviembre 27, 2012

La Torcida del Domingo :::



 
 
Re: F1: A propósito de la torcida de Interlagos en Brasil este Domingo; y sin ningún ánimo de restarle méritos a ninguno de los bravos pilotos que compitieron, dieron lo mejor de si; se esforzaron y ganaron posiciones; justo luego de la "S" me quedé pensativo; dubitativo ... que diferencia en ese circuíto; como se extraña a quien -con justa gloria- hizo del piso mojado el "deleite" de asistentes y televidentes ...
 
 

domingo, septiembre 30, 2012

"Café Fantasma"

                            Foto: El Heraldo (Venezuela) - 29 de Diciembre de 1.956



                                             Café Fantasma*




Subió al Hotel Humboldt en el último teleférico. Era viernes y aún faltaban muchos meses para abrirlo al público. El hotel había tenido su época de esplendor, hoy era una húmeda edificación redonda amoblada al puro estilo art decó, con sus alfombras y chimeneas impregnadas de olores remotos.

Nosotros los trabajadores teníamos varios turnos, a veces me tocaba subir los viernes y bajar los lunes. Mi trabajo era específico, yo me encargaba de las obras de reconstrucción en la pista de patinaje. Los otros compañeros se repartían entre el restaurant, la fuente de sodas y el lobby. Parece mentira que en los pisos, cada habitación se conservaba intacta, como si hubieran dormido por dos décadas un sueño reparador, envueltas en una atmósfera detenida y benévola.

El hombre vestía una raída braga con un sello de “Suinter” en el bolsillo superior, pasó directo a la fuente de soda de la estación del Ávila a instalar la “Gaggia”, una hermosa máquina de café expreso. Nosotros nos alegramos. Un buen café a la hora del descanso sería grandioso. El hombre seguía un monólogo que no respondía específicamente a ninguna pregunta que se le hiciese, pero en medio de su discurso venían las respuestas y uno quedaba como satisfecho. El sábado se llevó todo el día frente a la máquina. Ese mismo día en la tarde tomamos cafés reunidos en varias mesas donde hablábamos y discutíamos. El hombre estaba alejado, pero se le veía radiante por su misión cumplida.

Al amanecer del domingo desayunamos igual frente a la Gaggia felices y orgullosos de nuestros humeantes cafés al estilo y parecer de sus degustadores. Buscamos al hombre, quien tenía una plaquita de metal debajo del sello de “SUINTER” que decía: “Lanz”. No estaba en las habitaciones del primer piso, ni en los baños, tampoco en la pista de patinaje o en los espacios circunscritos de nuestra obra, ya que el resto de las áreas permanecía bajo gigantescos candados herrumbrosos.

Tres de nosotros salieron a buscarlo, el resto nos dividimos adentro. Cuando terminé de revisar entre el lobby y sus alrededores, me dirigí hacia la terminal de las cabinas del teleférico sin éxito alguno debido a que el último coche que sube, baja y la terminal queda vacía.

Habíamos perdido medio día de trabajo del domingo. Infante sugirió que tal vez bajó por la montaña antes del amanecer, cesamos la búsqueda y luego trabajamos durante horas, sin pensar más en el asunto. A las ocho de la mañana del lunes, el maestro de obra de los constructores subió en la primera cabina del teleférico, más atrás como a las ocho y treinta llegó “lengüita”, y yo le relaté lo del hombre de “Suinter”, el de la máquina de café. Se quedó embelesado. Me preguntó dos veces cómo se llamaba el tipo, le dije que mejor nos íbamos a beber café y me miró desconfiado. Al llegar a la fuente de sodas, varios allí, con las tazas vacías, discutían lo de la máquina Gaggia.

Estaba desconectada, ningún cableado interno, nada externo que la agarrara al mundo, ninguna manguerita estaba en su rosca, en general la máquina seguía impecablemente envuelta en plástico y confusión con todos sus accesorios sueltos.

Lengüita se pasó la mano por la cabeza, hizo gestos acalorados y se dispuso a contarnos algo. Su apodo era contrario a lo que sugería, aquel hombre rara vez abría su boca para conversar. Comenzó diciendo que en el segundo lustro de la inauguración del hotel, un vigilante que se jubiló más o menos para la época en la que él entró, le refirió que en 1966 el dueño de la fuente de sodas trajo una máquina de café directo de Italia. Para su instalación llamaron a un experto en máquinas de café Gaggia, y enviaron al mejor que tenía la empresa en ese momento: un tipo de apellido Lanz. El día que llegó, no trabajó en ello, pero al siguiente día terminó la instalación cerca de las siete de la tarde. Sin embargo, cuando bajó la cuchilla, se quedó pegado con más de seiscientos voltios de corriente. El olor a cable quemado duró en el ambiente por muchos días.

Todos nos quedamos pensativos, las tazas oscilaban entre los dedos vacías y pasmadas. Recordé la tertulia del sábado en la noche, el café aromático, cremoso, negro y epicúreo. Cada uno jugó con la Gaggia a su modo, yo fingí ser un expendedor experto y saqué variedades como cappuccino y negro largo, sentí el placer del sonido del vapor cremando la leche. “Sono quattro gli elementi che contribuiscono alla realizzazione d´ un perfetto caffè Espresso: miscela, macinatura, macchina, manualità”. ¡Un corto! ¡Un largo! ¡Un mediano, un marrón corto! ¡Negro largo! ¡Mediano y leche! En fin, ¿cómo íbamos a contarnos a nosotros mismos que “eso” había sido la reunión y el café fantasmal más delicioso de nuestras vidas?
 
 
 
 
 
* Relato tomado prestado de algún lugar no especificado en algún día del año 2006. De mis archivos olvidados. Pido disculpas al autor, y lo invito en caso de que identifique su texto, realizar la salvedad de su derecho a reclamar su propiedad literaria. En buena fé.


miércoles, agosto 29, 2012

A u s e n c i a s :::


                                                                                                                                                      
 

jueves, junio 14, 2012

Chikurry de Cumpleaños ! :::




Y llega nuevamente una nueva fecha: La fecha del cumpleaños de la flaca más querida por la afición monaguense. Adorada por las cajeras del UNICASA. Vilipendiada por los supervisores de seguridad de los centros comerciales :-P. Si; es 15 de Junio. Y aunque se que no te gusta mencionar que estas de cumpleaños, aprovecho la ocasión para enviarte un fuerte abrazo, y mis mejores deseos de salud, prosperidad y mucha energía para todo el mundo que te sigue esperando allá adelante.

Desde Caracas, un gran abrazo Mariale.

lunes, mayo 14, 2012

Alturas :::


En este espacio de papel y lápiz virtual el tiempo toma un espacio tan calmado, tan pausado,  que eleva todas las expectativas a un nada material.

Permite simplemente cerrar los ojos, ajustar la silla, y dejarse llevar por las emociones básicas como el miedo; el llanto y la risa. La incertidumbre, la confusión y la adrenalina. Se inclina para mirar desde el pasado; para otear el presente. Y elucubrar que traerá el futuro - tan incierto como el ahora-.

En este espacio no me importa descender un poco la altitud, reducir la potencia de los motores para abrir la escotilla; para dejar que se cuele una ráfaga violenta de aire helado.

Ni siquiera el miedo a la falta de oxígeno. Ni siquiera los chillidos del calendario, de los tiempos; de los destiempos. Ni siquiera las presiones - o las compresiones- que atan el espíritu, y le acortan las alas a secas.

Nada, nada en este tiempo. Nada, nada en este plano puede moverme de esta inamovilidad tan palpable. Nada, nada en este tiempo puede lograr hacerme mover el pié del borde del risco. Nada, nada en este tiempo puede hacerme despegar los ojos del horizonte.

Del tornasol del mar cuando se mira a cientos de kilómetros de distancia besar con recelo la tierra ocre; la tierra parda.

¿Hacia dónde nos lleva el viento?

(No tengo la respuesta.)


Guaglione :::


Son pocos y contados con una sola mano los amigos, sinceros y valiosos que puedo contar en mi "listín de abordo". Cuestión de matemática, feeling y espiritu; hacen que sean muchos los llamados y pocos los elegidos.

Los que lo conocen, coincidirán en que es un gran sujeto. No cabe la menor duda. Sea de poemas japoneses; de las mujeres; o de la aeronáutica civil, mi buen amigo Guaglione siempre tendrá un tema que compartir a flor de labios. Y los que lo conocen no desperdician un minuto para prestar la atención debida a aquellas maravillosas historias; a aquellas estupendas reflexiones, aderezadas -siempre- con chispeante humor y sorprendente sencillez.

Guaglione: 15 de Mayo del 2012. Que el buen Dios te colme de la máxima salud, inteligencia y felicidad posible, para que sigas disfrutando de este corto tránsito llamado VIDA.

Un fuerte abrazo amigo.

¡ Feliz Cumpleaños !






A esta señora la conozco desde el año 2001. Rosa Castro. La conocí en una época en la que bajar a la PB a comprar cigarrillos para mi jefe era la regla pasadas las 05:30 de la tarde.

En ese tiempo, la Sra. Rosita despachaba desde su mostrador minúsculo. Una vieja vitrina de vidrio remendado con cinta adhesiva hacía las veces de muestrario de las golosinas. Los vecinos; los trabajadores de la zona la conocían por su nombre de pila, y afable ella les despachaba la botellita de Maltín; el jugo de lata California; el agua mineral.

En una temporada de crisis – de las tantas que hemos pasado los venezolanos- dejó de vender cigarrillos. Aquel armatoste de la Tabacalera Nacional se la pasaba entonces desahuciado, amarillento y vacío.

Y ya sin cigarrillos, era poco lo que podía ganar. Si acaso las tarjetas telefónicas de las compañías locales; hasta que en alguna ocasión los drogadictos y vándalos nocturnos destrozaron las láminas de la puerta para hacerse del preciado botín: Una suerte de sentencia a la pobreza; pues al final la Sra. Rosita más nunca quiso surtirse del tan solicitado producto.

Así pasaron los años, hasta que en el 2005 me fui de allí. Me fui de esa oficina. Y luego, por esos caminos truculentos y caprichosos de la vida regresé; al origen de la historia. Y allí, en ese mismo kiosquito, la misma señora morena de lentes; con la misma sonrisa inefable; con la misma educación.

Ya teníamos un mes –quizá más, quizá menos- viéndola mermada en sus ánimos. Un cuadro familiar nada fácil de llevar minaba su espíritu. Su mirada no era la misma; sus lágrimas estaban a la orden del día. Y una tarde cualquiera mi mamá –sin proponérselo- terminó siendo amiga y confidente de esta protagonista de la vida.

Dos semanas duró en el Hospital Clínico Universitario. Una severa afección en los riñones; y un poco de mengua terminaron – al parecer- dándole el empujón definitivo al abismo. Un 13 de Mayo del 2012 – me dicen- se fue; sin cumplir la promesa que le había mencionado a mi madre de regresar a visitar a sus padres en su país natal –Ecuador-.

¿De qué modo planea Dios los movimientos de sus fichas en la tierra, cuando es la gente buena; la gente noble; la gente castigada injustamente la que tiene que bajar la cabeza, y montarse en el avión de no retorno?

No me parece justo verla partir en las tinieblas. Un ser humano tan abnegado y bueno no merecía montarse en ese vuelo con tanto sufrimiento, con tanto dolor entre pecho y espalda. No es justo; no tiene ninguna lógica; no tiene ninguna justicia.

Y dónde quiera que esté; porque ya a estas alturas deberá –con justicia más que merecida- estar a la derecha del bueno de PapaDios; yo le hago llegar mi oración más sentida.

Porque esto de cerrar los ojos, y abrirlos para darme cuenta que gente estimada se ha ido de sopetón tiene que ser un lunar en el espíritu; tiene que ser un recordatorio de que no tenemos la vida ganada aquí en la tierra. Y tampoco en el cielo.

Rosita Castro; ahora si vuela hasta el infinito. Vuela como una mariposa multicolor bien alto; vuela tan alto, como las montañas de tu Quito natal.